USML | Programa de Diaconado Permanente

Instituto de Liderazgo Pastoral

Programa de Diaconado Permanente

El Instituto de Liderazgo Pastoral tiene como uno de sus objetivos el formar adecuadamente a los futuros diáconos permanentes de nuestra Iglesia. Para este fin, nuestro instituto cuenta con el Programa de Formación para el Diaconado Permanente, que consta básicamente de dos grandes partes: el período de aspirantado y el de la candidatura.

Partimos en este proceso con el presupuesto de que quien busca el diaconado ha cursado y terminado satisfactoriamente el Programa de Ministerio Laico (dos años de estudios pastorales básicos), o bien ha terminado ya sus estudios teológicos en alguna otra institución, previa validación por parte del instituto. 

Cuatro son las dimensiones o áreas en las que se centra la formación durante estos dos períodos: humana, espiritual, intelectual y pastoral.

 

Dimensión Humana

“La formación para el ministerio comienza con la formación y el desarrollo humano. Los participantes deben, por lo tanto, cultivar una serie de cualidades humanas, no solamente para su desarrollo y autorrealización, sino también con miras a su ministerio.” (Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 106).

Las metas de esta dimensión durante la formación del candidato incluyen lo siguiente:

  • Ser capaz de compartir sus experiencias y sus actitudes con los demás según lo verificado en la comunidad formativa, grupo de mentores, colocación en el ministerio pastoral, y autoevaluación.
  • Llegar a ser tanto líder como seguidor.
  • Usar su conocimiento para animar a los demás a reflexionar y compartir sus experiencias en el diálogo y la acción.
  • Demostrar la utilización de recursos adecuados para su desarrollo físico, emocional y espiritual.
  • Tener la iniciativa de estudiar por sí solo y cumplir con las tareas asignadas.
  • Saber escuchar, respetar a todas las personas y ser aceptado como participante de confianza que sabe guardar confidencias. 
  • Poder estar abierto al cambio mediante el crecimiento reflexivo en la comprensión. 
  • Poder expresar su posición en forma franca al compartir el diálogo y el estudio sin sentirse intimidado ni intimidar a los demás.
  • Integrar y fijar prioridades en sus límites personales en relación con la familia, diversiones, trabajo, ministerio y tiempo a solas.
  • Contribuir a un sistema de apoyo entre ellos.

  

Dimensión Espiritual

Esta dimensión es el corazón y centro unificador de toda formación cristiana. Siendo siempre dinámica, su fin es promover el desarrollo de la nueva vida recibida en el Bautismo, estableciendo y alimentando actitudes, hábitos y prácticas que fijarán la base de toda una vida de continua vida en el Espíritu.(Cfr. Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 110). Como metas, esta dimensión buscará:

  • Ayudar a cada candidato a crecer en santidad, profundizando y cultivando su compromiso con Cristo y con la Iglesia.
  • Ayudar al candidato a discernir si tiene vocación para el diaconado. 
  • Ayudar a profundizar su vida de oración personal, familiar, comunitaria y litúrgica, e infundir en el candidato un compromiso de oración diaria por la Iglesia, especialmente mediante la liturgia de las horas.
  • Fortalecer los carismas que ya ha demostrado en su vida. 
  • Ayudar a integrar su nuevo compromiso de prepararse para el diaconado con los compromisos previos con su familia y con su empleo profesional.
  • Estar familiarizado con la relación entre espiritualidad y su compromiso con el ministerio de la caridad y de la justicia de la Iglesia.
  • Estar familiarizado con los escritos clásicos y contemporáneos sobre espiritualidad y el testimonio de los santos.
  • Estar preparado para los desafíos del liderazgo espiritual que su ministerio implica.
  • Estar familiarizado con la formación doctrinal. 

 

Dimensión Intelectual

Una sociedad e Iglesia cada vez más educada y las nuevas responsabilidades de liderazgo en el ministerio diaconal, requieren que el diácono sea un testigo instruido y confiable de su fe y un vocero de las enseñanzas de la Iglesia. Por esto, esta dimensión debe comunicar un conocimiento de la fe y de la tradición de la Iglesia que sea “amplio y profundo”, de modo que el participante esté preparado para cumplir su vital ministerio. 

La formación intelectual es un precioso instrumento para un discernimiento y ministerio efectivos. (Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 118). Como metas, esta dimensión buscará incluir en la formación:

  • Conocer las enseñanzas principales de la Iglesia y dialogar sobre temas de actualidad a la luz de esas enseñanzas. 
  • Poder hablar de manera informal acerca de las vocaciones cristianas y del ministerio ordenado, particularmente sobre la Orden de los Diáconos y su triple ministerio de palabra, liturgia y caridad y poder relacionar este conocimiento con su discernimiento vocacional personal y comunal.
  • Participar activamente en la Eucaristía como lector o como ministro extraordinario de la Eucaristía, y en el ministerio con los enfermos.
  • Poder experimentar e invitar a los demás a experimentar profundas expresiones de oración y formas de espiritualidad cristiana. 
  • Pueda remitir a otros a los recursos pastorales apropiados, según las necesidades de la comunidad.

 

Dimensión Pastoral 

El propósito de esta dimensión es mucho más que familiarizar al participante con algunas técnicas pastorales: se trata de iniciar al aspirante y candidato en la sensibilidad de lo que significa ser un discípulo de Jesús, que vino a servir, no a ser servido. (Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 126). Esta dimensión es la integradora del proceso de formación, forjando un lazo estrecho entre las otras tres dimensiones, e incluye como metas:

  • Poder nombrar los recursos teológicos apropiados que sean útiles para el estudio y servicio ministerial. 
  • Poder comunicarse eficazmente en forma oral y escrita.
  • Utilizar eficazmente diversos patrones de comunicación cultural según sea el caso, y usar recursos multiculturales apropiados y dirigir a los demás hacia éstos.
  • Discernir la manera en que Dios lo llama al ministerio y, en reflexión, relacionar su experiencia pastoral y personal con la teología, captando la presencia de Dios al interesarse por las necesidades de pobres o de los más necesitados.

Acerca del Diaconado

“Uno de los grandes legados del Concilio Vaticano II fue el restablecimiento y estímulo de la orden de diáconos en toda la Iglesia Católica. La decisión del Concilio sobre el diaconado emanó de las charlas sobre la naturaleza sacramental de la Iglesia. Los Padres del Concilio presentaron en imágenes concisas, descriptivas y complementarias una amplia enseñanza del magisterio: la Iglesia es “misterio”, sacramento”, “comunión” y “misión”.La Iglesia es “como sacramento o señal e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano . . .”“La Iglesia…con todo su ser y en todos sus miembros ha sido enviada para anunciar y dar testimonio, para actualizar y extender el Misterio de la Comunión de la Santísima Trinidad”.Este “mandato misionero”es el sagrado derecho y obligación de la Iglesia. Por la proclamación de la palabra de Dios, en celebraciones sacramentales y en respuesta a las necesidades de los demás, especialmente en su ministerio de caridad y justicia…”  La Iglesia es
instrumento de Cristo… “Sacramento universal de salvación”(DNMVDP, Núm.1-3).

La palabra Diácono y diaconado se deriva del griego diakoniaque significa servicio o ministerio. Es así que, un diácono es ordenado por la Iglesia para el servicio. “La Sagrada Orden del Diaconado sebe ser “una fuerza impulsadora al servicio de la Iglesia o diakonía en la comunidades cristianas locales, y como un signo o sacramento del mismo Cristo que ‘vino no a ser servido, sino a servir.’”(DNMVDP, Núm.3).

Esta dimensión de servicio está unida a la dimensión misionera de la Iglesia. El Vaticano II en su Constitución sobre la Iglesia habla de tres áreas de servicio diaconal: el ministerio de la Caridad, el ministerio de la Palabra y el ministerio de la Liturgia. El diácono tiene la flexibilidad de dedicar sus talentos especiales bajo la guía del Espíritu y a través de la Iglesia a contribuir a la misión de la Iglesia dentro de su propia actividad en la sociedad y en la comunidad del mundo.

El Papa Juan Pablo II hablaba sobre papel especial de los diáconos en el mundo. La gracia sacramental de su ordenación les fortalece y hace sus esfuerzos fructíferos; asimismo, su ocupación temporal les da la entrada a la esfera temporal en formas que no es apropiada para otros miembros del clero.

La Arquidiócesis de Chicago ordenó a sus primeros Diáconos Permanentes en el año 1972. Actualmente cuenta con un total de 680 diáconos que prestan servicio activo, de los cuales 153 son hispanos y trabajan principalmente en el ministerio hispano de la Arquidiócesis.

En su gran mayoría, los diáconos están asignados al servicio de una comunidad local en una parroquia; pero además, muchos de ellos brindan servicios muy diversos, tales como el ministerio en la pastoral de hospitales (pastoral de la salud), centros correccionales y cárceles, en hogares de ancianos y de niños; participan también en instituciones diversas que brindan servicios sociales a los pobres, y trabajan en la pastoral familiar, en movimientos de renovación de la Iglesia, en la pastoral de consuelo o de la esperanza frente a la muerte, dan retiros espirituales, y están involucrados en la administración de sus parroquias, entre otros.

Nuestros Diáconos Permanentes ampliamente demuestran no sólo a la comunidad de la Iglesia, sino también a amplios círculos de la sociedad, que la restauración propuesta por el Concilio Vaticano II fue verdaderamente una inspiración del Espíritu del Señor actuando en la Iglesia.

 

El Diácono Permanente 

El primer perfil diaconal lo encontramos trazado en la Primera Carta de San Pablo a Timoteo: « También los diáconos deben ser dignos, sin doblez, no dados a beber mucho vino ni a negocios sucios; que guarden el Misterio de la fe con una conciencia puraPrimero se les someterá a prueba y después, si fuesen irreprensibles, serán diáconos... Los diáconos sean casados una sola vez y gobiernen bien a sus hijos y su propia casa. Porque los que ejercen bien el diaconado alcanzan un puesto honroso y grande entereza en la fe de Cristo Jesús » (1 Tim 3, 8-10.12-13).

La Didachè exhorta: « Elegíos, pues, obispos y diáconos dignos del Señor, hombres pacíficos, no amantes del dinero, veraces y probados »,(33)

Y  S. Policarpo aconseja: « Por tanto, en presencia de su justicia los diáconos deben ser sin mancha, como ministros de Dios y de Cristo, y no de hombres; no calumniadores, ni de doble palabra, ni amantes del dinero; tolerantes en todo, misericordiosos, diligentes; procediendo conforme a la verdad del Señor que se hizo servidor de todos ».

La tradición de la Iglesia ha ido completando y precisando más los requisitos que confirman la autenticidad de una llamada al diaconado. En primer lugar, son los que se requieren para las órdenes en general:

« Sólo deben ser ordenados aquellos que... tienen una fe íntegra, están movidos por recta intención, poseen la ciencia debida, gozan de buena fama y costumbres intachables, virtudes probadas y otras cualidades físicas y psíquicas congruentes con el orden que van a recibir ».

 

Identidad del Diácono  Permanente

Cualidades Humanas

Entre las cualidades humanas hay que señalar: la madurez síquica, la capacidad de diálogo y de comunicación, el sentido de responsabilidad, la laboriosidad, el equilibrio y la prudencia.

Virtudes evangélicas

La oración, la piedad eucarística y mariana, un sentido de Iglesia humilde y fuerte, el amor a la Iglesia y a su misión, el espíritu de pobreza, la capacidad de obediencia y de comunión fraterna, el celo apostólico, la servicialidadla caridad hacia los hermanos

Estado de vida de los candidatos

El Celibato

« Por ley de la Iglesia, confirmada por el mismo Concilio Ecuménico, aquellos que desde su juventud han sido llamados al diaconado están obligados a observar la ley del celibato ».

Casados

« Cuando se trate de hombres casados, es necesario cuidar que sean promovidos al diaconado sólo quienes, después de muchos años de vida matrimonial, hayan demostrado saber dirigir su propia casa, y cuya mujer e hijos lleven una vida verdaderamente cristiana y se distingan por su honesta reputación ».

Además de la estabilidad de la vida familiar, los candidatos casados no pueden ser admitidos « si no consta, además del consentimiento de la esposa, la probidad de sus costumbres cristianas y que no hay nada en ella, aun en el orden natural, que resulte un impedimento o un deshonor para el ministerio del marido »

 

Video: Experiencias del Diaconado Permanente 

Video (AVI format): Noche Bohemia 2012

 

Resurgimiento del Diaconado Permanente

Estadísticas

Pendientes todavía

Estudiantes

Criterios de Selección

Requisitos/Criterios de Selección:

  • · Ser un hombre entre 32 y 60 años de edad al tiempo de admisión.
  • · Haber cursado y concluido exitosamente el Programa de Formación del Ministerio Pastoral Laico.
  • · Ser recomendado por el párroco y tener el apoyo del equipo pastoral y la comunidad.
  • · Tener el pleno consentimiento de la esposa e hijos.
  • · Poseer integridad moral. 
  • · Tener un historial de servicio en la parroquia o comunidad.
  • · Seguridad de empleo y estabilidad financiera.
  • · Buena salud física y mental, y libre de adicciones.
  • · Tener diploma de escuela superior o su equivalencia (GED).
  • · Tener aptitud para realizar el trabajo que requieren los cursos y el programa de formación.
  • · Si es casado, debe ser un matrimonio estable y válido según el derecho canónico de por lo menos 5 años.
  • · Si es soltero tiene que estar dispuesto a hacer la promesa del celibato al momento de la ordenación.
  • · Haber participado del programa Virtus (Protecting God's Children/Protegiendo a los Niños de Dios).
  • · Ser residente en la Arquidiócesis de Chicago.

Las personas interesadas en este programa tienen una entrevista de admisión inicial y se pedirán referencias a sus párrocos, colegas en el ministerio y fieles de la comunidad.

Los futuros candidatos al programa de Diaconado Permanente deben ser hombres de fe y compasión que han demostrado un deseo genuino de servir en parroquias, agencias arquidiocesanas y comunidades, y sensibles a la realidad de justicia y paz de nuestra sociedad.

Las personas que postulen al Programa del Diaconado Permanente deberían ya haber cursado exitosamente los dos años del Programa de Ministerio Pastoral Laico.

 

Proceso

Presupuestos de participación

Presuponemos que cada Aspirante y Candidato:

1)    viene por su propia libertad,

2)    tiene el apoyo de su párroco/supervisor,

3)    dispone de tiempo para participar de todo el programa de formación,

4)    posee la apertura para compartir las dificultades y posible obstáculos,

5)     ha leído el Manual del Programa de Formación para el Diaconado y el Manual de Formación Espiritual.

 

Participación de las Esposas

Durante los años de Candidatura las esposas tienen la opción de una participación parcial (o completa) en el programa. Esto significa que, las esposas podrán participar en algunos cursos si así lo desean, pero acompañarán a sus esposos en todos los días de formación y retiros. Las esposas que participen en el programa completo obtendrán un certificado de estudio por parte de la University of St. Mary of the Lake.

 

Clases

Cada curso se compone de 30 horas por trimestre (10 semanas). Por lo general, cada estudiante tomará dos cursos por trimestre. Sin embargo, el Equipo de Formación examinará si cada estudiante está apto para tomar dos cursos o sólo uno. No obstante, tanto los candidatos que tomen dos cursos como los que tomen uno deberán participar en todos los días de formación y retiros. Los cursos se impartirán los días Martes y Jueves, de 7:00 PM a 10:00 PM.

Cada estudiante tiene la responsabilidad de asistir a todas las clases y prepararse adecuadamente para cada sesión. Durante y al final del curso, el profesor evaluará el trabajo que el estudiante ha realizado de acuerdo a los objetivos del curso y a la asimilación de las materias.

 La asistencia perfecta a las clases no es suficiente para pasar el curso. Consecuentemente, si el estudiante no hubiese demostrado un nivel de crecimiento y comprensión en las materias, se le pedirá que tome el curso nuevamente o que cumpla con algún otro proyecto individual supervisado.

 

Días de formación 

Cada estudiante deberá participar en todos los días de formación requeridos por el programa. No se permitirá que se participe solo parte del día. Para prevenir que esto ocurra, los estudiantes deberán apartar con tiempo las fechas requeridas por el programa.

  

Trabajo Pastoral

Todo candidato deberá tener un compromiso pastoral en su parroquia a través de algún ministerio durante todo el tiempo de formación. Sin embargo, pedimos insistentemente que en el transcurso de la formación disminuyan sus responsabilidades pastorales para dar prioridad a la formación y al estudio. Igualmente, sugerimos que mientras dure el proceso de formación los estudiantes puedan crecer en sus habilidades a través de la participación en la diversidad de ministerios de la parroquia.

  

Supervisión 

Cada Candidato deberá tener un Supervisor. Esta persona será por regular el párroco u otra persona asignada por el Párroco. El Supervisor y Candidato se reunirán mensualmente para compartir como va su proceso de formación y su crecimiento en relación a su servicio pastoral. Al mismo tiempo, el Supervisor ayudará al candidato a tener una mayor integración al trabajo ministerial de la parroquia, cuidando que se dé prioridad a la formación y al estudio. El candidato tiene el deber de tener al tanto a su supervisor de lo que está ocurriendo en el proceso de la Candidatura. El Supervisor deberá enviar una evaluación escrita al final de cada trimestre.

  

Dirección Espiritual

Es un requisito que cada candidato tenga un Director Espiritual durante todo el tiempo de formación, con quien se reunirá cada seis semanas como mínimo (alguien que no sea el párroco). El Director Espiritual debe ser seleccionado de la lista de directores espirituales aprobada por el Cardenal.

 

Experiencia Pastoral Supervisada

Cada candidato deberá hacer una experiencia pastoral supervisada de 30 horas (10 semanas) durante los meses de verano mientras dure su formación. Estas experiencias se llevarán a cabo en diferentes ministerios de atención pastoral en el área ministerial de la caridad y la justicia.

La experiencia pastoral está diseñada para: 

* habilitar a los estudiantes para hacer ministerio en los “márgenes de la sociedad.”

* desarrollar las habilidades pastorales bajo supervisión,

* desarrollar su identidad ministerial,

* y reflexionar teológica/pastoralmente sobre esta experiencia.

Esta experiencia pastoral expondrá a los candidatos al diaconado al servicio de la caridad, lo cual le ofrecerá elementos para la reflexión de su vocación, crecimiento personal y espiritual, y a un mayor entendimiento de su servicio diaconal.

Los estudiantes estarán bajo la supervisión del encargado de este ministerio, quien les facilitará la inmersión a éste y propondrá preguntas guías para profundizar y asimilar esta experiencia.

El grupo se reunirá dos veces durante el transcurso de la experiencia para procesar y reflexionar sobre esta experiencia pastoral. Al concluir esta experiencia el supervisor ofrecerá una evaluación a cada estudiante sobre su participación y áreas de crecimiento. 

Asimismo, los estudiantes recibirán por parte del ILP una hoja con preguntas para que hagan una auto-evaluación, de manera que cada candidato reflexione sobre las áreas de crecimiento y su experiencia de servicio.

 

El Camino del Aspirantado

Aspirantado:

Es un año de discernimiento y crecimiento espiritual. Durante este tiempo el “aspirante” a diácono permanente tendrá la oportunidad de autentificar su vocación a través de la oración, la dirección y lectura espiritual, y la reflexión y el discernimiento. 

 Este período requiere la participación total de las esposas, ya que, en el caso de los varones casados, la vocación al diaconado se desarrolla desde la realidad del matrimonio, y las esposas tendrán que conocer y ser bien conscientes de lo que es e implica tanto el ser un diácono permanente, como ser su esposa y familia.

 

El Camino de la Candidatura

Candidatura:  

El tiempo de Candidatura se concentra más en la formación teológica, pastoral y espiritual de los candidatos, a través de cursos, talleres, días de formación, acompañamiento espiritual y práctica pastoral supervisada. Este continua siendo también un proceso de discernimiento y evaluación. Durante este tiempo se anima y se sugiere mucho la participación de las esposas, aunque no es obligatoria.

La admisión de los candidatos al orden del diaconado se realiza mediante un rito litúrgico de admisión a la Candidatura, en el cual el aspirante manifiesta públicamente su intención de ofrecerse a Dios y a continuar su formación para ejercer el orden sagrado. De esta forma la Iglesia acepta oficialmente a los aspirantes como candidatos al diaconado.

La admisión a la candidatura no da derecho alguno, ni presupone la ordenación. Se trata solamente de un primer reconocimiento oficial de que hay signos positivos de un llamado al diaconado, y esto deberá seguir siendo confirmado durante el resto de la formación. 

 

Formación

Currículum

CURSOS

Cada curso se compone de 30 horas por trimestre (10 semanas). Por lo general, cada estudiante tomará dos cursos por trimestre. Sin embargo, el Equipo de Formación examinará si cada estudiante está apto para tomar dos cursos o sólo uno. No obstante, tanto los candidatos que tomen dos cursos, como aquellos que tomen solo uno deberán participar en todos los días de formación y retiros. Los cursos se impartirán los días Martes y Jueves, de 7:00 PM a 10:00 PM.

  • · Biblia I: Introducción a la Biblia/ Métodos de interpretación 
  • · Teología Fundamental 
  • · Historia de la Iglesia
  • · Cristología 
  • · Espiritualidad Cristiana y Acompañamiento
  • · Bases Litúrgicas 
  • · Introducción a la Ética Cristiana y a la Justicia Social
  • · Eclesiología y teología de los sacramentos
  • · Biblia II: Evangelios y Cartas
  • · Practicum: Homilética & Liturgia y celebraciones. (50 horas)
  • · Misiología y Bases Catequéticas
  • · Introducción al Derecho Canónico / Matrimonio 
  • · Seminario de Integración. (24 - 30 horas)

 

Talleres

Nota: cada taller se desarrollará mensualmente con método de la Reflexión Teológica (Sábados, 2 sesiones).

* Espiritualidad Diaconal * Matrimonio y Ministerio Diaconal

* Reflexión Crítica * Eclesiología y Comunión

* Myers Briggs * Ecumenismo

* Identidad Ministerial y Vocación * Contexto multicultural

* Oración y Vida * Formación de comunidad

* Organización y Planificación Pastoral * Acompañamiento de los fieles. (“Consejería” pastoral, acompañamiento espiritual. (2 sesiones))

* Enseñanza social de la Iglesia * Organización y Planificación Pastoral

* Espiritualidad Diaconal * Facultad para matrimonio (fin de semana)

 

C. RITOS LITÚrgicOs

Aspirantado:

- Rito de la Candidatura

 

Diaconado I:

- Instalación en el Ministerio del Lectorado

 

Diaconado II:

- Instalación en el Ministerio del Acolitado

 

Ver Descripción de Cursos

Cada curso se compone de 30 horas por trimestre (10 semanas). Por lo general, cada candidato tomará dos cursos por trimestre. Sin embargo, el Equipo de Formación examinará si cada candidato está apto para tomar dos cursos, o si es más apropiado que tome sólo uno. Después de este examen se hará una recomendación al candidato. No obstante, tanto los candidatos que tomen dos cursos como los que tomen uno, deberán participar en todos los días de formación y retiros. Los cursos se impartirán los días Martes y Jueves, de 7:00 pm a 10:00 pm.

Cada candidato tiene la responsabilidad de asistir a todas las clases y prepararse adecuadamente para cada sesión. Durante, y al final del curso, el profesor evaluará el trabajo que el candidato ha realizado de acuerdo a los objetivos del curso y a la asimilación de las materias. La asistencia perfecta a las clases no es suficiente para pasar el curso. Consecuentemente, si el candidato no hubiese demostrado un nivel de crecimiento y comprensión en las materias, se le pedirá que tome el curso nuevamente o que cumpla con algún otro proyecto individual supervisado.

 

Biblia I: Introducción a la Biblia/ Métodos de interpretación (30 horas). 

Se presentarán los principios y criterios básicos de interpretación a través de la lectura de los documento conciliar Dei Verbum y la lectura de las Escrituras utilizando estos principios y criterios, de tal forma que los estudiantes obtengan las herramientas necesarias para una lectura católica de las Escrituras. Se pondrá un énfasis especial en el estudio de los Evangelios y algunos textos seleccionados del Antiguo Testamento con la práctica de la reflexión personal y exégesis grupal.

 

Teología Fundamental (30 horas).

Este curso expondrá los temas claves de la teología cristiana: la revelación y la fe como base de la teología y su desarrollo en la Tradición de la Iglesia. Se estudiaran los conceptos de inspiración; Cristo como revelación plena de Dios; la experiencia religiosa, Fe y Magisterio; los rasgos bíblicos de la fe, la religiosidad popular y la cultura como lugares teológicos y acción del Espíritu Santo. Todos estos aspectos tomarán en cuenta la relación de la fe con la cultura en el desarrollo de la revelación en la historia.

 

Historia de la Iglesia (30 horas). 

Se explicará el desarrollo de la Iglesia cristiana en el mundo y cómo la Iglesia debe vivir según las tensiones que determinan su naturaleza. Tomar conciencia que la Iglesia no es el Reino de Dios, sino la comunidad que está llamada a vivir y proclamar los valores del Reino. La Iglesia es una realidad de muchas culturas pero con una sola fe. Además, este curso intenta comunicar, no solo la riqueza y fidelidad de la Iglesia en el mundo, sino también sus problemas, desafíos y sus infidelidades a través de los tiempos y sus implicaciones pastorales para nuestro tiempo.

 

Cristología (30 horas).

Este curso es una introducción a la persona, vida, misión, palabras y obras de Jesús a través de la exploración de las Sagradas Escrituras y de la Tradición de la Iglesia. Se explorará la experiencia de Jesús en su tiempo, la experiencia de las primeras comunidades cristianas hasta la visión contemporánea después del Concilio Vaticano II, en particular la experiencia de Latinoamérica.

 

Espiritualidad Cristiana y Acompañamiento (30 horas).

El objetivo de este curso es ofrecer una introducción a la espiritualidad cristiana, sus prácticas y valores. Este curso presentará lo que es la vida espiritual basándose en cuál es su contexto, sus participantes, su contenido, sus procesos y sus aspiraciones. Esto se hará con una mirada en el desarrollo de su historia (Tradición) y hacia su uso contemporáneo (Experiencia y Cultura/contexto).

 

Bases Litúrgicas (30 horas).

Este curso tomará en cuenta tanto la Tradición de la Iglesia como la experiencia de la comunidad, presentando la articulación teológica básica de los temas litúrgicos en un contexto multicultural. Por su propia naturaleza este es un curso práctico, en el cual los estudiantes deberán aplicar lo aprendido a su propia realidad y práctica pastoral desde una perspectiva cultural hispana.

Sepresentará el desarrollo de la liturgia a través de la historia de la Iglesia y los principios esenciales de la vida litúrgica de la Iglesia. Al mismo tiempo, se pondrá atención en la celebración litúrgica en el contexto hispano, y la inculturación de la fe a través de ella. Se reflexionará sobre el uso de los símbolos e imágenes propias de la cultura Hispana como expresión auténtica de oración y culto. Finalmente, se presentará el aspecto catequético y didáctico de la liturgia a través de una práctica desde la experiencia de los participantes iluminados por la enseñanza sobre la Liturgia.

 

Introducción a la Ética Cristiana y a la Justicia Social (30 horas).

Este curso tratará de los principios fundamentales de la ética cristiana, tanto social como personal. Exploraremos la visión bíblica de la persona humana como imagen de Dios; es decir, una criatura social distinguida por su capacidad de saber y escoger libremente su manera de vivir. Luego, se examinarán los conceptos de la libertad, la responsabilidad, y la conciencia a la luz del amor del Dios trinitario-liberador, quien nos llama a la santidad en el aquí y ahora como también en el cielo. Se tratarán de algunos problemas morales específicos para aplicar los principios éticos cristianos-católicos y familiarizarnos con el proceso de hacer las decisiones morales según estos principios.

 

Eclesiología y teología de los sacramentos (30 horas).

Una de las metas de este curso es responder a la pregunta ¿Por qué y para qué existe la Iglesia? Se explorará la relación entre la predicación de Jesús del Reino de Dios y la Iglesia del Credo Cristiano. Este curso se compone de dos partes. La parte I (4 sesiones) se enfocará más en los conceptos que identifican a la Iglesia: comunidad de creyentes; la Iglesia del Vaticano II: la Iglesia en la Lumen Gentium & Gaudium et Spes; los conceptos de Pueblo de Dios, sacramento de salvación, “Reino de Dios”, cuerpo de Cristo, comunidad y comunión, la colegialidad y la unidad. En la parte II (6 sesiones) se verá la iglesia en relación a su misión en el área sacramental: se estudiará la teología de los Sacramentos y su Catequesis, como celebración de la vida y celebración de la fe.

 

Biblia II: Evangelios y Cartas (30 horas).

Este curso abrirá el Nuevo Testamento a una lectura situada en el contexto de cada tradición frente a la realidad y anuncio de la resurrección de Jesús. Situados en esta realidad se invitará a los estudiantes a leer las escrituras e interpretarlas en nuestro contexto hoy. En una primera parte, se dará una mirada al mundo del Nuevo Testamento, su contexto, y la experiencia de la comunidad cristiana de la resurrección de Jesús, especialmente en la tradición sinóptica. La segunda parte del curso explorará los escritos de las cartas paulinas y las otras epístolas.

 

Practicum: Homilética: Liturgia y celebraciones (50 horas). 

Este curso se refiere a técnicas de preparación de homilías y desarrollo de habilidades de comunicación de los participantes, como también en familiarizarse con los diferentes ritos litúrgicos.

Parte I: Se ofrecerá herramientas/técnicas para construir una homilía en lo referente al contenido y a las habilidades de predicar frente a una asamblea. A través de la práctica se ayudará al estudiante a desenvolverse adecuadamente en frente a una asamblea. 

Parte II: Prácticas cómo facilitar los servicios de funerales, servicios de comunión, comunión a los enfermos, bautismos y servicios de oración.

 

Misiología y Bases Catequéticas (30 horas).

El ministerio pastoral es un servicio concreto en el aquí y en el ahora de la predicación de la Buena Nueva.

Durante la primera parte de este curso se ofrecerá una visión general de la tarea de la Iglesia a modo de principios y de práctica, reafirmando la participación activa de todos los cristianos en el compromiso misionero. Se examinará la realidad de la misión desde una perspectiva del inspirada en el Vaticano II, y subsecuentemente profundizada por los documentos del magisterio.

La segunda parte del curso se refiere a las prácticas de la misión en el contexto parroquial. Esto es, la enseñanza ordenada de la fe en la catequesis, con el objeto de que cada cristiano llegue a un encuentro profundo con la persona de Jesús, de manera que asuma un verdadero discipulado en la vida en la cual vivimos y nos desenvolvemos: en la familia, en la comunidad cristiana y en la sociedad.

 

Introducción al Derecho Canónico / Matrimonio (30 horas).

Parte I: Se dará una mirada a los contenidos principales del Derecho Canónico, Iglesia y Estructuras, y el derecho sacramental: Bautismo, Matrimonio, derechos y obligaciones de los bautizados. Parte II: Entrevistas Matrimoniales, consejería Pastoral, Visita a los enfermos.

 

Seminario de Integración (30 horas). 

Este seminario tiene el propósito de dar un repaso al todo el proceso de formación espiritual y académico, y a la experiencia pastoral de los candidatos. A través de reflexión teológica y práctica, los candidatos tendrán un rol central en la articulación de una teología y habilidades esenciales para el ministerio diaconal. Asimismo, este seminario servirá para realzar la integración del aprendizaje del candidato y para determinar si el candidato está preparado para la ordenación al diaconado .

 

Talleres Formativos y Retiros

Los talleres son momentos de integración en que ofrecemos una orientación práctica sobre temas varios. Estos talleres duran generalmente un día y se llevan a cabo, por lo general, en sábado. Ellos forman parte del proceso de la formación del diaconado permanente, y se desarrollan con el método de la Reflexión Teológica.

 

Diaconado I 

* Espiritualidad Diaconal / Identidad Ministerial y Vocación / Vida de Oración

* Organización Pastoral y Reflexión Crítica

* Enseñanza social de la Iglesia

* Ecumenismo

 

Diaconado II

* Matrimonio y Ministerio Diaconal/ Acompañamiento

* Ministerio Multicultural

* Ministerio y Formación de Comunidad (Eclesiología)

* Consejería pastoral / Acompañamiento de los fieles. (acompañamiento espiritual)

* Organización y Planificación Pastoral II / Acompañamiento

* Desarrollo Humano y Conversión

  

Días de formación y talleres 

Cada estudiante deberá participar en todos los días de formación requeridos por el programa. No se permitirá que se participe solo parte del día. Para prevenir que esto ocurra, los estudiantes deberán apartar con tiempo las fechas requeridas por el programa.

 

Tareas de reflexión

Cada curso y taller requerirá por parte del estudiante participación activa y una preparación adecuada. Los facilitadores de los cursos y talleres, como también el equipo de formación requerirán a los participante realizar trabajos (tareas) de reflexión personal de acuerdo a los temas ofrecidos en las sesiones. Se espera que los estudiantes hagan sus trabajos de reflexión tomándose el tiempo necesario, de manera que reflejen el trabajo interior e intelectual de sus presentaciones. Se espera que cada uno/a haga su trabajo a conciencia y de acuerdo a los dones y talentos que posea; al que tenga más talentos se le pedirá de acuerdo a los que se le ha dado.

Nota: Las esposas deberán entregar los trabajos originales a los instructores.

 

Experiencia Pastoral Supervisada 

“La formación pastoral debe tener en cuenta que quienes se preparan para el diaconado ya han participado en la misión de la Iglesia. [El trabajo pastoral ayuda a reforzar y] edificar sobre previas experiencias y talentos ya demostrados. Además de identificar y desarrollar los dones ya en acción, la dimensión pastoral de la formación debe ayudar al participante a descubrir talentos, quizás no reconocidos, y a desarrollar las aptitudes necesarias para el ejercicio del triple ministerio Diaconal.” (Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 128).

Consecuentemente, todo candidato deberá tener un compromiso pastoral en su parroquia a través de algún ministerio durante todo el tiempo de formación. Sin embargo, pedimos insistentemente que en el transcurso de la formación disminuyan sus responsabilidades pastorales para dar prioridad a la formación y al estudio. Igualmente, sugerimos que durante el proceso de formación pastoral los estudiantes puedan crecer en sus habilidades a través de la participación en la diversidad de ministerios de la parroquia.

 

 

Experiencia Pastoral Supervisada 

Cada candidato deberá hacer una experiencia pastoral anual supervisada de 30 horas (10 semanas) cada una, durante los meses de verano mientras dure su formación. Estas experiencias se llevarán a cabo en diferentes ministerios de atención pastoral, en el área ministerial de la caridad y la justicia.

 

Hospital: Esta experiencia pastoral se llevará a cabo al finalizar el año de Aspirantado.

Cárcel: Este ministerio se realizará cuando se termine el primer año de Candidatura.

Depósito de comida: Esta experiencia tendrá lugar al finalizar el segundo año de Candidatura.

 

La experiencia pastoral está diseñada para

* Habilitar a los estudiantes para hacer ministerio en los “márgenes de la sociedad,” con los pobres y marginados.

* Desarrollar las habilidades pastorales bajo supervisión.

* Desarrollar su identidad ministerial.

* Reflexionar teológica/pastoralmente sobre esta experiencia.

Esta experiencia pastoral expondrá a los candidatos al diaconado al servicio de la caridad, lo cual le ofrecerá elementos para la reflexión de su vocación, crecimiento personal y espiritual, y a un mayor entendimiento de su servicio diaconal.

Los candidatos estarán bajo la supervisión del encargado de este ministerio, quien les facilitará la inmersión a éste y propondrá preguntas guías para profundizar y asimilar esta experiencia.

El grupo se reunirá dos veces durante el transcurso de la experiencia para procesar y reflexionar sobre esta experiencia pastoral. Al concluir esta experiencia el supervisor ofrecerá una evaluación a cada candidato sobre su participación y áreas de crecimiento. 

Asimismo, los candidatos recibirán por parte del ILP una hoja con preguntas para que hagan una autoevaluación, de manera que cada candidato reflexione sobre las áreas de crecimiento y su experiencia de servicio.

 

Acompañamiento Espiritual

La Dirección Espiritual es parte integral del proceso de formación de toda persona que se prepara para el ministerio pastoral. Es el acompañamiento en el camino espiritual de una persona para ayudarle a discernir lo que El Espíritu Santo le está motivando sobre los designios y la voluntad de Dios en su vida. Es la formación individual de una persona que busca con sinceridad el crecimiento personal hacia la santidad en esta vida Generalmente la dirección espiritual es entre dos personas: el/la director(a)/acompañante y el/la dirigido/a.

 

Proceso de Elección del Director/Acompañante Espiritual

Cada formando deberá tener un director espiritual. Estos encuentros con una persona conocedora y experimentada en los procesos de crecimiento espiritual le permitirán a los/as formandos poder comprender y asumir la propia experiencia de su historia personal a la luz de la Palabra de Dios. Los Directores Espirituales acompañan a sus dirigidos en el proceso de discernir las experiencias y etapas de su propio camino espiritual.

  • · El director espiritual deberá ser elegido de la lista de directores aprobada por el Cardenal (ver Manual de Formación Espiritual). También el formando puede proponer a una persona de su propio conocimiento. En ese caso, necesita contar con la aprobación del cardenal, que será solicitada por el ILP. 
  • · Para director espiritual no deberá ser elegido el propio párroco, dado que él será parte del fuero externo en el proceso de evaluación de los aspirantes y candidatos.
  • · El formando tiene la responsabilidad de ponerse en contacto con su director espiritual y de informar al equipo de formación del ILP sobre la regularidad de sus encuentros. El formando debe tener su director espiritual normalmente a más tardar el 1 de diciembre del año en que inicia su aspirantado.
  • · Si fuese necesario, se podrá cambiar de director espiritual. En ese caso, deberá notificar a los directores del ILP sobre dicho cambio.
  • · Se espera un encuentro del formando con su director/a espiritual una vez cada seis semanas como mínimo.

Se recomienda que también las esposas de los Aspirantes y Candidatos tengan un director espiritual.

Las conversaciones con el director espiritual son de carácter confidencial, por los que los directores no podrán compartir el contenido de estas con los formadores, a menos que tengan el consentimiento del dirigido. En este sentido, lo único que el ILP puede preguntar a los directores espirituales es sobre la regularidad de las entrevistas que tuvieron con los/as formandos.

 

Celebraciones Litúrgicas

CELEBRACIONES LITÚRGICAS

Aspirantado 

Rito de Candidatura

La admisión de los candidatos al orden del diaconado se realiza mediante un rito litúrgico de admisión a la Candidatura, en el cual el aspirante manifiesta públicamente su intención de ofrecerse a Dios y a continuar su formación para ejercer el orden sagrado. De esta forma la Iglesia acepta oficialmente a los aspirantes como candidatos al diaconado. La admisión a la candidatura no da derecho alguno, o no presupone la ordenación. “Tan solo es un primer reconocimiento oficial de los signos positivos de la vocación al diaconado, que debe de ser confirmado durante los siguientes años de formación.” (Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 106).

 

Diaconado I 

Ministerio del Lectorado 

La Iglesia considera muy oportuno que los candidatos a las Órdenes Sagradas, tanto por el estudio como por el ejercicio gradual del ministerio de la palabra y del altar, conozcan y mediten a través de un íntimo y constante contacto de esta función diaconal. Consecuentemente, los candidatos recibirán el ministerio del Lectorado mediante un rito litúrgico y ejercerán este ministerio en sus parroquias para tener un mayor cercanía y aprecio por la Palabra de Dios, haciéndola más parte de su vida.

Previamente a la instalación del Lectorado los candidatos recibirán una preparación para este ministerio. Los candidatos harán una petición de su puño y letra para la instalación de este ministerio. Asimismo, a la esposa se le pedirá que escriba una carta de apoyo y consentimiento para que su esposo haga la petición.

La instalación del Ministerio del Lector se llevará a cabo en una celebración litúrgica en la parroquia de uno de los candidatos.

 

Diaconado II 

Ministerio del Acolitado

El ministerio del Acolitado se recibe como parte del acercamiento gradual de los candidatos hacia el diaconado. Este ministerio los acercará más al servicio del altar como parte constitutiva del ministerio diaconal.

Previo a la instalación del Acolitado los candidatos recibirán una preparación para este ministerio. Los candidatos harán una petición de su puño y letra para la instalación de este ministerio. Asimismo, a la esposa se le pedirá que escriba una carta de apoyo y consentimiento para que su esposo haga esta petición.

Entre las funciones del acólito están el cuidar del servicio del altar, ayudar al diácono y al sacerdote en las acciones litúrgicas, especialmente durante la celebración de la Misa, distribuir la sagrada comunión como ministro extraordinario de la eucaristía. Puede además instruir a los fieles que ayudan en las acciones litúrgicas como son las de llevar el Misal, la cruz, los cirios u otras funciones similares. 

La instalación del acolitado se llevará a cabo en la parroquia de uno de los candidatos.

 

Ordenación Diaconal

La Ordenación Diaconal es el rito por el cual el candidato recibe el sacramento del orden como Diácono Permanente.

Antes de la ordenación al Diaconado, los candidatos que hayan sido admitidos para la ordenación participarán de un retiro de tres días. Durante este retiro de ordenación, los candidatos harán su profesión de fe y juramento de fidelidad.

La ordenación diaconal se llevará a cabo dentro de una o dos semanas después del retiro.

 

Manual del Diaconado Permanente 

pdf: Manual de Formacion para el Diaconado Permanente – rev 11-15-11Formas para Admisión 

Proceso de Inscripción y Formas para Referencias

 pdf: PROCESO DE INSCRIPCION AL PFDP Y REFERENCIAS 2012

Forma de Inscripción

pdf: INSCRIPCION DIACONADO 2012

Participación de la Esposa

“La familia es la comunidad primaria que acompaña al candidato en su jornada de formación. A los candidatos casados, la comunión de vida y amor establecida por la alianza matrimonial y consagrada por el Sacramento del Matrimonio, ofrece una ayuda singular en el proceso de formación. La familia del candidato soltero también contribuye a su formación…(Directorio Nacional para el Ministerio y Vida de los Diáconos Permanentes, Núm. 212).

Durante el tiempo del Aspirantado, es requisito que la esposa del aspirante acompañe a su esposo a todos y cada uno de los eventos programados. Con esto se busca que la esposa conozca y entienda bien lo que es el diaconado y las responsabilidades y el estilo de vida que éste demanda, de modo que ella sea plenamente consciente de ello antes de otorgar su permiso.

Durante los años de Candidatura, las esposas tienen la opción de una participación completa o parcial en el programa. Esto significa que, aunque las esposas no están obligadas a participar en los cursos para diáconos, ellas podrán participar en los cursos si así lo desean. Las esposas que se comprometan a acompañar a sus esposos deberán participar de todas las clases y actividades que requiera el programa; las esposas que decidan no acompañar a sus esposos en los cursos, deberán entonces acompañarán a sus esposos en todos los días de formación, talleres, reuniones de evaluación y retiros.

Las esposas que participen en el programa completo obtendrán un certificado de estudio por parte de la University of St. Mary of the Lake.

Acompañante Espiritual

La Dirección Espiritual es parte integral del proceso de formación de toda persona que se prepara para el ministerio pastoral. Es el acompañamiento en el camino espiritual de una persona para ayudarle a discernir lo que El Espíritu Santo le está motivando sobre los designios y la voluntad de Dios en su vida. Es la formación individual de una persona que busca con sinceridad el crecimiento personal hacia la santidad en esta vida Generalmente la dirección espiritual es entre dos personas: el/la director(a)/acompañante y el/la dirigido/a.

 

Proceso de Elección del Director/Acompañante Espiritual

Cada formando deberá tener un director espiritual. Estos encuentros con una persona conocedora y experimentada en los procesos de crecimiento espiritual le permitirán a los/as formandos poder comprender y asumir la propia experiencia de su historia personal a la luz de la Palabra de Dios. Los Directores Espirituales acompañan a sus dirigidos en el proceso de discernir las experiencias y etapas de su propio camino espiritual.

  • · El director espiritual deberá ser elegido de la lista de directores aprobada por el Cardenal (ver Manual de Formación Espiritual). También el formando puede proponer a una persona de su propio conocimiento. En ese caso, necesita contar con la aprobación del cardenal, que será solicitada por el ILP.
  • · Para director espiritual no deberá ser elegido el propio párroco, dado que él será parte del fuero externo en el proceso de evaluación de los aspirantes y candidatos.
  • · El formando tiene la responsabilidad de ponerse en contacto con su director espiritual y de informar al equipo de formación del ILP sobre la regularidad de sus encuentros. El formando debe tener su director espiritual normalmente a más tardar el 1 de diciembre del año en que inicia su aspirantado.
  • · Si fuese necesario, se podrá cambiar de director espiritual. En ese caso, deberá notificar a los directores del ILP sobre dicho cambio. 
  • · Se espera un encuentro del formando con su director/a espiritual una vez cada seis semanas como mínimo.

Se recomienda que también las esposas de los Aspirantes y Candidatos tengan un director espiritual.

Las conversaciones con el director espiritual son de carácter confidencial, por los que los directores no podrán compartir el contenido de estas con los formadores, a menos que tengan el consentimiento del dirigido. En este sentido, lo único que el ILP puede preguntar a los directores espirituales es sobre la regularidad de las entrevistas que tuvieron con los/as formandos.

 

Manual del Acompañante Espiritual

            pdf: MANUAL de Formación Espiritual – rev 2011

Lista de Acompañantes Espirituales

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Calendario de Reuniones

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Supervisor

Supervisión 

Cada Candidato deberá tener un Supervisor. Esta persona será por regular el párroco u otra persona asignada por el Párroco. El Supervisor y Candidato se reunirán mensualmente para compartir como va su proceso de formación y su crecimiento en relación a su servicio pastoral. Al mismo tiempo, el Supervisor ayudará al candidato a tener una mayor integración al trabajo ministerial de la parroquia, cuidando que se dé prioridad a la formación y al estudio. El candidato tiene el deber de tener al tanto a su supervisor de lo que está ocurriendo en el proceso de la Candidatura. El Supervisor deberá enviar una evaluación escrita al final de cada trimestre.

 

Evaluaciones

Tanto los Supervisores como el Equipo de Formación harán evaluaciones escritas trimestralmente sobre el proceso del candidato y su esposa; del mismo modo, el candidato y su esposa presentarán una auto-evaluación de su proceso. Las evaluaciones servirán al Equipo de Formación como una guía para ver dónde los participantes necesitan más ayuda, como también para ir descubriendo los signos positivos del llamado diaconal. “Toda evaluación, [por tanto], tiene un doble propósito. Afirma la identificación del participante de sus dones y capacidades, exhibe áreas de mayor crecimiento y desarrollo, e indica sus limitaciones” (DNMVDP, Núm. 156).

 

Entrevista/evaluación anual

Al final de cada año habrá una reuníon entre el candidato y su esposa, el supervisor/párroco, y el equipo de formación. Esta reunión tiene como objetivo facilitar un diálogo para evaluar el proceso de formación del candidato. El candidato presentará una reflexión de su proceso, así como el equipo de formación harán sus comentarios y observaciones del proceso.  Se pondrá atención en los logros y retos en cada una de las áreas de crecimiento: personal, espiritual, intelectual y pastoral (Ver anexo, 4-way meeting).

 

Guías para el Supervisor

pdf: Asesores Guia – rev 2000 PDF

Calendario de Reuniones

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Calendario

CALENDARIOS DE ACTIVIDADES PARA EL

PROGRAMA DE FORMACIÓN PARA EL DIACONADO PERMANENTE

2013-2014

 

GRUPO:

 

ASPIRANTADO

CANDIDATOS 1er AÑO

CANDIDATOS A ORDENACIÓN

Costos

El costo del programa es de $2,400.00 para el año 2013-2014 (NO incluye los costos de talleres, retiros, graduación, libros, ni otros materiales para los cursos).

La Oficina de Finanzas enviará a la parroquia el cobro por el costo total del programa.

 

 

Contáctenos

Si está interesado en formar parte del  Programa de Formación para el Diaconado Permanente, o si tiene alguna pregunta o inquietud con respecto a él, háganoslo saber, por favor,  contactando a:

 

Nelly Lorenzo

 Nelly Lorenzo 

     847.837.4557

nlorenzo@usml.edu   

                                 P. Carlos Monsalve

     ó al           P. Carlos A. Monsalve

                           847.837.4502

                      cmonsalve@usml.edu  

 

   

 

 

 

 

 

 

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