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Programa de Formación Espiritual

 

 Las Metas del Proceso de Formación Espiritual

 

El Programa de Formación Espiritual para los Aspirantes y Candidatos al Diaconado enfatiza las siguientes metas:

  • Descubrir al Dios de Jesucristo, su presencia, cercanía, amor, llamado en la vida particular y en el matrimonio de los/as formandos, como también en las vivencias con sus Iglesias locales.

  • Avanzar en el proceso de discernimiento. Llegar a descubrir, a través del estudio, la oración, la reflexión teológica, la meditación, los diálogos con el director espiritual, el/la cónyuge, o en el trabajo grupal, si el formandos está llamado a una consagración a Dios en la Iglesia a través del ministerio diaconal.

  • Reafirmar el llamado e identificar los recursos que permitan al formando integrar su vocación de servicio con su crecimiento a nivel personal, familiar y comunitario/eclesial.

Este proceso tiene como fin:

  • Facilitar a que cada persona establezca un diálogo personal y profundo con Dios, que le permita expresarse desde su experiencia y cultura. La biografía de cada formando, como así también su originalidad sicológica o de personalidad tienen que llegar a ser descubiertas no como obstáculo, sino como caminos que posibilitarán el desarrollo de dicho diálogo.

  • Motivar a que cada formando pueda comunicarse con Dios utilizando no sólo “palabras prestadas”, sino a través de su propia experiencia, símbolos culturales que manifiestan la presencia de Dios.

  • Facilitar  que los/as formandos tengan un proceso en el cual sean capaces de escuchar el llamado único y especial de Dios en su historia personal y de realizar una tarea de genuino discernimiento vocacional.

  • Proveer herramientas para que cada formando logre una maduración hacia una vivencia integral de la fe recorriendo los tres elementos y recursos de la persona razón, la afectividad y la voluntad.

Nuestro objetivo es lograr una integración harmoniosa de estos tres elementos, de manera que, la persona esté capacitada para tener un encuentro maduro, realista y creativo con el entorno social y sea capaz de responder adecuadamente a los retos del mundo actual.

 

 

En relación a los Formandos

 

La visión del programa de formación es facilitar un crecimiento integral en la fe y en el servicio, tomando en cuenta todas las dimensiones de la persona.

 

El Programa de Formación Espiritual tiene como propósito ayudar a los aspirantes y candidatos a encontrarse profundamente consigo mismo, lograr una aceptación de sí mismo, y ayudar a asumir su propia historia de vida. Del mismo modo, se pretende ayudar a los estudiantes a crear una consciencia de la presencia de Dios en su historia personal y comunitaria, concientes de las fortalezas y limitaciones de su propia cultura. Esta experiencia de valoración y conciencia de su propio contexto y cultura dispondrá a la persona a un servicio más auténtico en la Iglesia y en el mundo.

El programa de formación espiritual del ILP quiere brindar oportunidades para alcanzar una profunda experiencia de aprendizaje y crecimiento espiritual y a la vez espera una participación activa en el proceso de formación de cada participante.

 

Para alcanzar el crecimiento espiritual esperado para el ministerio del diaconado, el Instituto provee la realización de cursos, ejercicios guiados, experiencias grupales, dirección/ acompañamiento espiritual. Consideramos de suma importancia la interacción de tres ámbitos, los que se espera se condicionen y enriquezcan mutuamente. Ellos son:

 

  1. El trabajo personal de los/as formandos a través de la oración, la reflexión y el estudio.

  2. Entrevistas periódicas de los/as formandos con un director o acompañante espiritual.

  3. Experiencias de aprendizaje y crecimiento en grupos de estudio y reflexión teológica con el equipo de formación.

 

El enlace de estos tres factores es necesario para alcanzar el objetivo de la formación espiritual, que es conformar la mentalidad de cada formando con la mentalidad de Jesucristo y desarrollar actitudes, hábitos y prácticas que fundamenten una auténtica vida espiritual fundamentada en el encuentro y relación con Jesús. A su vez, esta experiencia provee un modelo para un trabajo posterior de liderazgo espiritual y de formación cristiana del diácono en sus comunidades.

 

En relación a los Directores Espirituales

 

El Programa de Formación Espiritual persigue también acompañar a los directores espirituales, estimularlos al conocimiento y apropiación creativa de los documentos oficiales de la Iglesia sobre el Diaconado Permanente y capacitarlos para que descubran elementos y herramientas específicas para acompañar a los aspirantes y candidatos hacia una espiritualidad diaconal. Esto se llevará a cabo a través de dos o tres reuniones/conferencia/reflexión al año, a modo de aunar criterios y compartir experiencias.